miércoles, 7 de octubre de 2009

domingo, 21 de junio de 2009

Mi amor, mi sol, mi perdición.



Me quedarías horas escribiendo sobre el amor que siento por vos, pero es imposible describirlo con palabras, números romanos, símbolos o lo que sea... Jaja ya me puse cursi. Es raro. A casi dos años de conocernos siento que siempre hay cosas nuevas por descubrir. Siempre me enojo por las mismas boludeces, y siempre vos me llamás para decirme que soy una histérica pero bueno, sabemos que es un circulo vicioso que termina bien. O sea, con final feliz, como los masajes (?)


Con vos descubrí todo y aprendí que cuando se empieza una relación también se van descubriendo cosas que no conocía sobre uno mismo. Así es como me volví super celosa, super manipuladora, super posesiva, pero sobre todo, super adorable... Y también hay un cambio en vos, creo que las cosas te las tomas más seriamente y con más responsabilidad, aunque eso ya te viene incorporado con el paso de los años. Porque en definitiva, te estás volviendo viejo.
Y sé que te re molesta cuando salimos con tus amigos y ellos me tocan y me convidan cerveza y otras sustancias que me hacen subir la temperatura (?) Y amo cuando te pones así, celoso, y fruncís el ceño y no me querés dar un beso y al rato me alzás y me decís que me querés. Porque de eso se trata el amor, de amarse con sustancias. Es decir, amar estando puesto =)
Y gracias a vos fui a miles de recitales! Que buena onda Offspring, 2minutos, Las Manos de Filippi, Todos Tus Muertos, Fidel, Almafuerte, El Otro Yo, y el domingo que viene Boom Boom Kid.. El primero fue Catupecu jaja, déspués nos fuimos caminando del Gran Rex a Once, que enfermos.. Todo para ir a un telo... En fin, la cuestión es que amo la música y gracias a vos que me pagás todas las entradas y me comprás la hambuerguesa y la coca ahi, soy feliz. Gracias a vos. Porque con vos todo es mejor. Y vos me das todo.








Lugo seguiré filosofando sobre esta vida amarreta llena de sueños.

domingo, 14 de junio de 2009

AUNQUE A MUCHOS NO LES GUSTE



El periodista cuenta cómo es trabajar en Rolling Stone y cómo mezcla humor con el periodismo. Un periodismo “sin autocensura, miedos o facilismos”. ¿Será posible?



Parece que de tanto hablar de bandas con nombres raros y de atender a la prensa descuidamos el mundillo hollywoodense. Así fue como nos perdimos el momento exacto en el que el cuerpo de Jessica Simpson adquirió la forma de una bocha de mortadela. Fue un segundo: parpadeamos, y cuando volvimos a abrir los ojos la que antes era una rubia idiota pero apetecible se había convertido en el Ogro Fabbiani.

Así empieza Diego Mancusi una de sus notas más comentadas en Pop Life, blog que mantiene desde agosto de 2008 en la web de Rolling Stone. También trabaja como editor de la sección de discos de la revista La Mano y colabora en Crítica. Este muchacho de 29 años, con título de Técnico en Comunicación Social, pasó por diarios zonales de su Avellaneda natal, revistas técnicas (Gerencia Ambiental, Punto y Seguido, Ferias y Congresos) y la web de Clarín. Luego, ya dedicado a la música, entró en la revista Rolling Stone (marzo de 2004) y el sitio 10Música.com (2004-2008).


Trabajar en Rolling Stone es como el sueño del pibe para muchos chicos ¿Qué significa para vos trabajar allí?
Cuando deambulaba por sendos trabajos poco satisfactorios tenía una carpeta en mi computadora que decía “Rolling Stone”. Ahí guardaba las mejores cosas que escribía, pensando en mostrarlas en RS para poder entrar. Así que para mí también, Rolling fue un sueño en mis años de formación. Cuando entré vi que había mucha libertad para trabajar, mucha incentivación de la creatividad. En los años que trabajé para la edición en papel hice notas muy interesantes (la de Pearl Jam quizás sea mi entrevista más querida) y ahora que me pasé a la web la tarea es mucho menos periodística, pero me permite canalizar otra veta que me interesa: la de la ficción y el humor. Por lo demás, ser parte de la historia de Rolling Stone, aunque sea mínimamente, es muy gratificante.


¿Cómo es tu ritmo de trabajo?
Soy bastante disperso, a decir verdad. Y muy detallista, perfeccionista al extremo. Esa combinación hace que mi producción no sea demasiado voluminosa, pero al menos generalmente quedo conforme con los resultados. Pese a todo eso, cuando encuentro una idea no paro hasta verla plasmada.


¿Tenés alguna influencia a la hora de escribir?
Muchas, empezando por los históricos del periodismo de rock en la Argentina: Rosso, Kleiman, Bitar, Marchi y demás. También me fijo mucho en colegas más cercanos a mi generación, principalmente Pablo Plotkin. Pero además de eso hago lo posible porque se cuele en mi escritura algo de ciertos autores de ficción que me fascinan: Bukowski, Kerouac, Hunter Thompson, Henry Miller, Enrique Symns, Mark Twain, Woody Allen, Groucho Marx, etc. ¡Quizás algún día lo logre!


¿Consideras que haces un periodismo distinto?
No creo en la gente que se autodenomina “distinta”. Es una discusión rancia la del nuevo o el viejo periodismo. Tanta gente tan diferente se hizo cargo del mote que ya perdió razón de ser. Yo creo que primero, antes de pensar en “nuevo periodismo”, habría que abocarse a hacer periodismo, así, a secas. Es decir, exprimir al máximo los recursos de esta profesión, sin autocensuras, miedos o facilismos. Adaptándose, claro, a las nuevas formas y los nuevos medios, pero con la valentía y la intención disruptiva de, por ejemplo, los primeros años de Rolling Stone en Estados Unidos, o Lester Bangs, o el mismo Hunter Thompson. Mis modelos son esos y, una vez más, quizás algún día me acerque.


¿Tenés alguna autocrítica?
¡También muchas! La dispersión de la que te hablaba, en principio, que me impide poner en marcha algunos proyectos que me gustaría ver plasmados. Después, si reviso mi trayectoria encuentro varias: reseñas con más estrellas de las merecidas, notas que podría haber pensado mejor, etc. Pero si hablamos de mi trabajo actual, acepto todas las críticas y tengo plena consciencia de que me falta muchísimo por aprender, pero hago las cosas a consciencia y con absoluta libertad, así que no encuentro qué lamentar.


¿Qué diferencias existe entre los distintos medios en los que trabajas actualmente?
Son totalmente diferentes entre sí. La Mano es mensual, se trabaja con tiempos más prolongados y uno puede regodearse más en los textos, sin correr tanto detrás de los cierres (con excepciones, claro). Crítica es más urgente, por ser diario, pero tiene el encanto de lo inmediato. Y el blog que hago en Rolling es agotador: una idea por día, siempre tratando de mantener un estándar de calidad, pero a la vez es muy gratificante por el feedback y por esa cuestión de canalizar mi veta de “escritor”.


¿Te gustaría trabajar en radio o televisión actualmente? ¿O te sentís más cómodo en lo gráfico?
Hice radio y me gustó mucho, sin duda volvería. Por la tele no pasé y tengo mi curiosidad, pero no confío demasiado en mi histrionismo para enfrentar las cámaras.


¿Faltan periodistas que se animen a crear con las palabras y no se queden en un periodismo “tradicional”?
Periodistas que creen con las palabras, sin duda hay. Sucede que muchos suelen perecer ante la presión de los tiempos, o de las formas, o de los temas. Pero ejemplos de pluma y talento no escasean, aunque nunca vendrían mal algunos más. Lo que sí reclamo es menos autocensura y más provocación, no gratuita, pero sí a consciencia cuando la ocasión lo amerite. A veces hay que hacer enojar a la gente… ¡pero es tan difícil seguir después de eso!


¿Crees que las nuevas herramientas que proporciona Internet (blogs, flogs) sirven para poder modificar la realidad o hacer algo importante? ¿Se está utilizando con otros fines? ¿Son usados adecuadamente?
Todo modo de expresión sirve para modificar la realidad, aunque sea mínimamente. Recomendándote un disco en mi Facebook, por ejemplo, estoy contribuyendo a abrirte la búsqueda, a incentivarte el juicio crítico, a patear los límites. No hace falta escribir artículos sesudos en La Nación o detallados manifiestos políticos en Página 12 para “hacer el bien”: cada uno desde su lugar puede aportar, llegándole a 20 mil personas o a quince. El tema es cómo se usan esos medios, y sí, hay de todo por allí. Queda en el lector pensante decidir a quién le cree y a quién no, o qué hacer con la información que recibe.


¿Crees que lo que realizas se ajusta con lo que uno espera leer en un blog de una revista para gente joven?
Puedo decirte que es algo sobre lo que yo querría leer en la web de una revista de cultura joven. Sobre todo porque creo en el equilibrio: si Rolling Stone fuera en su totalidad (o al menos en su mayoría) como Pop Life, yo sería el primero en quejarme. Pero junto a mi blog está, por ejemplo, Apuntes Domésticos, donde Humphrey Inzillo recomienda increíbles shows de jazz. O Maxi Poter reseñando películas, o hablando de tecnología. Y más arriba, las noticias, donde pueden pasar los Jonas Brothers, pero también los Beatles, Bob Dylan o las mejores bandas nuevas. Mi trabajo es aportar la cuota de humor y tratar el mundillo frívolo con ironía rockera. No siento grandes culpas por ello, creo que todos nos divertimos bastante, y es la idea.


En el blog muchas personas comentan negativamente, ¿crees que hay cosas que la gente todavía no entiende? ¿Las personas tienen un pensamiento cerrado?
Varios factores intervienen en eso. Primero, que el comentarista de Internet tiende a enojarse y criticar antes de hacer cualquier otra cosa, es un fenómeno que alguien debería analizar alguna vez. Después, tengo clarísimo que mi trabajo no puede gustarle a todo el mundo, y acepto las críticas siempre y cuando tengan argumento detrás y el lector esté dispuesto a debatir racionalmente. Y por último está la mencionada cuestión del pensamiento cerrado, que afortunadamente se ve poco por mi blog, pero cuando aparece lo hace con muchas ganas (chequear los “incidentes” con los clubs de fans). Y un agregado: la gente que cree que RS sólo debe hablar de rock y “asuntos serios”, y no tolera la diversidad. Creo que son los que más me exasperan.


¿Sobre qué temas no escribirías?
Tengo pocos límites en cuanto al humor negro. Creo que casi cualquier tema se puede tratar con inteligencia y precaución. Los casos puntuales se analizan sobre la marcha.


¿Tuviste problemas con alguna publicación?
Nunca tuve problemas demasiado graves, sólo enojos pasajeros de músicos, o insultos en foros de fans.


¿Como periodista a dónde querés llegar? ¿Vas a publicar un libro?
Mi aspiración como periodista es poder trabajar tranquilo, disfrutando lo que escribo, eligiendo los temas que quiero tratar y con buena recepción de los lectores. No me importa demasiado en qué medio. En cuanto a lo demás, estoy preparando un libro con mis textos humorísticos, algunos de Pop Life y otros inéditos.


Alguna cosa más que quieras decir…
¡Muerte al falso metal!

martes, 8 de julio de 2008

Todo concluye al fin...

AL FIN!

otro cuatrimestre...
atrás quedarán las penurias del estudiante para llegar a entregar los trabajos en forma...

ajajajaj

ni que fuera tan malo

(chavo?)

martes, 24 de junio de 2008

Sé blog, no más

Andy Warhol decía que en un futuro todos tendrían derecho a unos 15 minutos de fama, en algún momento el anonimato pasaría a un segundo plano para que, por fin, las personas comunes y corrientes lleguen a ser lo que siempre quisieron ser: conocidas, otras. Lo que Warhol no dijo era de qué manera podrían hacerlo. Ya lejos del artista, en esta la era informática y tecnológica, los blogs dominan el mundo cibernético en materia de diarios íntimos virtuales.
El blog tuvo su origen en los 90s y lo que poseía de novedoso era que cualquiera podía escribir lo que quisiera, cuando quisiera. Tenía como principal cometido transmitir información y emociones con una marca propia. Sin embargo, las personas siempre buscan una manera de interactuar y formar relaciones con otras con las que puedan compartir intereses. Para esto se pueden utilizar otros servicios que brinda la web que simplifican esta tarea para luego poder enmarcarse dentro de una comunidad y así saber que alguien efectivamente lee, comenta y critica las observaciones allí publicadas. Pero ¿una comunidad puede lograr transformar o cambiar el pensamiento o se utiliza como mero instrumento para hacerse conocido? Actualmente predomina en las comunidades de blogs los que se dedican a denunciar. Es el caso de un blog que simplemente se llama viajecomoelorto.blogspot.com que encierra una problemática actual del transporte público y que logra que la gente se identifique y que clickee sobre estos sitios cada vez más seguido. Al igual que estafadosportelefonica.blogspot.com o teleforrica.wordpress.com en donde muchas personas dejan sus denuncias y reclamos para que los que tengan los mismos problemas sepan donde concurrir para que sean escuchados.
Caso contrario el de weblogs.clarin.com/quiero-un-novio en el que una chica inicia una búsqueda casi mágica del príncipe azul y va reconociendo sus errores y prejuicios propios y ajenos. Pareciera que su búsqueda terminó, dejó de escribir y se despide melancólicamente, tal vez dándose cuenta de que los imposibles realmente existen. Sin embargo, logró que casi un millón de personas leyeran su diario íntimo y dejaran unos 700 comentarios por publicación. Particularmente esta chica, Lorena Bassani, 30 años, reconoce que es conocida por la gente, y que recibió muchas propuestas laborales, pero también reconoce que ese ciclo había terminado. Sus 15 minutos de fama habían concluido.
En contraste, otras personas deciden materializar sus blogs haciéndolos papel, más fácil: editan un libro. Se puede encontrar uno, “Buena leche”, de una autora que se hace llamar Lola Copacabana que cautivó con sus escritos subidos de tono. Cielo Latini cuenta cómo pasaban sus días de anorexia e intentos de suicidio. Bruna Surfistinha, brasileña y prostituta de profesión lleva 100 mil ejemplares vendidos de su libro “El dulce veneno del Escorpión”, donde revela sus intimidades y da consejos sexuales como una verdadera experta en el tema. Y la lista de libros continúa, personas que realmente querían ser escuchadas.

Pero, ¿se puede afirmar que los blogs democratizan y los que no son escuchados toman voz así como en el género periodístico de la crónica? Martín Caparrós, el cronista argentino, afirma: “También me interesa de la crónica su forma de descentrar la mirada periodística. El periodismo habitual mira hacia el poder. Para salir en las noticias, si no sos rico o famoso o rico y famoso o tetona o futbolista, la única opción es la catástrofe: distintas formas de la muerte. En cambio, la crónica trata de mirar hacia el resto del mundo, y eso es un gesto muy político.” Pero en el blog es diferente. Uno toma partido de lo quiere decir y quiere ser reconocido para lograr, si se busca, un cambio. Además de que tener un blog significa tener acceso a él, es decir, ya no se trata de personas que viven en el campo sin siquiera poseer una radio o TV, ni de describir un acontecimiento importante de un pueblito que a sus pobladores les da la mismo ser reconocidos o no.
Ahora hablamos de personas que quieren hacer de sus vidas algo público, buscando interactuar con los que tienen los mismos problemas, padecimientos, pensamientos. Y para ello se hace un trabajo de “boca en boca” o mejor dicho de “sticker a sticker” o de “graffiti a graffiti” como hace viajecomoelorto.blogspot.com que se autopromociona para ser escuchado, digo leído. ¿Realmente sirve? Resulta ser un medio más para que un grupo de gente, que tiene a alguien como líder, discuta. Es una nueva forma de protesta. Forma pasiva de hacerlo, sentados en un escritorio pero de manera efectiva. “Hago esto porque tengo la profunda convicción que podemos lograr cosas importantes.” Reza simplemente Candelaria en su perfil.
Y los links siguen y se pueden pasar horas y horas espiando a los demás, como voyeuristas pero con la certeza de que los bloggers buscan un intercambio recíproco, quieren que todos sean partícipes de las situaciones personales vividas, y conscientemente o no, quieren sus 15 minutos. Warhol estaría orgulloso.



Bibliografía

www.rollingstone.com.ar
www.webblogs.clarin.com
www.blogger.com
FRESÁN, Rodrigo, “Así habló Andy Warhol”, en suplemento Radar, Página 12, 19/9/04.
Moreno, M., “Escritores crónicos”, Radar, Página/12, Buenos Aires, 07/08/2005.

sábado, 21 de junio de 2008

Por ahora estoy entre dos temas para tratar en el ensayo: la no-ficción/crónica (las dualidades que pueda tener) y arte-transformación que lo tomaría por el lado de las vanguardias que quieren tomar partido políticamente como forma de cambio social.
Aunque buscando información en el mundo virtuel (googleando) saltó un: "Blog como motor cambio social" y me pareció bastante interesante plantear si realmente este nuevo medio serviría efectivamente para transformar.

lunes, 16 de junio de 2008

Cuentos, cuentos...

Es raro escribir un cuento. La pregunta que más me hacia era cómo debia empezar y cómo debia terminar. En unos de los cuentos ya sabía cómo quería concluir, aunque no signifique que me salga de la mejor manera. En otros cuentos, me iban saliendo las cosas a medida que escribía. Cosa contraria hay que hacer según Cassany, quién afirma que hay que planificar, redactar, examinar y reformular los objetivos, ir explorando el texto para plantearse, a través de todo el escrito, problemas continuamente.
Me acuerdo que había leído que Cortázar escribía a medida que iba produciendo el cuento, en cambio, Borges, ya lo tenía totalmente pensado. No sé cuál será la mejor manera para afrontar una narración, pero así cómo hay infinidades de formas de presentarlo, hay infinidades de personalidades para componerlo, revisarlo y leerlo. Ahora ya no se trataba de un simple “introducción, nudo y desenlace” sino que encerraba montones de cosas que hacían a la narración. Me explico: la forma en que era contada la hacían más o menos entretenida y recién en el final uno podía descubrir la historia secreta, es decir, la narración toma sentido en el final.





Este es un fragmento de uno de mis cuentos preferidos:

" Cuando siento que voy a vomitar un conejito me pongo dos dedos en la boca como una pinza abierta, y espero a sentir en la garganta la pelusa tibia que sube como una efervescencia de sal de frutas. Todo es veloz e higiénico, transcurre en un brevísimo instante. Saco los dedos de la boca, y en ellos traigo sujeto por las orejas a un conejito blanco. El conejito parece contento, es un conejito normal y perfecto, sólo que muy pequeño, pequeño como un conejilo de chocolate pero blanco y enteramente un conejito. Me lo pongo en la palma de la mano, le alzo la pelusa con una caricia de los dedos, el conejito parece satisfecho de haber nacido y bulle y pega el hocico contra mi piel, moviéndolo con esa trituración silenciosa y cosquilleante del hocico de un conejo contra la piel de una mano. Busca de comer y entonces yo (hablo de cuando esto ocurría en mi casa de las afueras) lo saco conmigo al balcón y lo pongo en la gran maceta donde crece el trébol que a propósito he sembrado. El conejito alza del todo sus orejas, envuelve un trébol tierno con un veloz molinete del hocico, y yo sé que puedo dejarlo e irme, continuar por un tiempo una vida no distinta a la de tantos que compran sus conejos en las granjas. "

Carta a una señorita en París
Julio Cortázar